Muchos son los que predican y propagan la falsa idea de que Jesús abolió la Ley en la cruz, que ya no debemos guardar ningún mandamiento, sino que debemos amarnos los unos a los otros y también a Dios.

Pero son evidentes y abundantes los textos que dicen que Jesús guardaba el Sábado, no como lo hacían los judíos, de una forma grabosa y pesada que hacía del día de reposo una carga y no una delicia, sino haciendo el bien a los demás y acudiendo a la sinagoga.

Como supongo que sabréis, en la mayoría de Biblias, se ha traducido el día Sábado por día de reposo, lo cual es normal, puesto que Sábado o Sabath significa exactamente eso.

Vamos con los textos que corroboran que Jesús guardaba el Sábado y nunca ha sido abolido por Él ni antes ni después de su muerte:

Mateo 12:1-12
“En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. 2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquítus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo. 3 Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; 4 cómo entró en la casa de Dios, y comiólos panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? 5 ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? 6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. 7 Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; 8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. 10 Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? 11 El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? 12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.”

Como podéis ver, Jesús no dice en ningún momento que ese día es como cualquier otro, hace hincapié en que es día de reposo y lo lícito es hacer el bien, precisamente en día de reposo. Y se compara con David, diciendo que si aquel no pecó Él tampoco (comparando las situaciones iguala la importancia del Sábado en las dos épocas). Y no contento con eso, Jesús dice que Él es el señor del Sábado, no del domingo ni del lunes.

Sigamos:

En Lucas 13:10-17, Jesús enseña que el día de reposo es el día adecuado para hacer el bien. Por cierto Jesús enseñaba en una sinagoga en el día de reposo.

En Lucas 4:14 dice:

14″ Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.”

En el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre: La costumbre de Jesús era ir a la sinagoga en día de reposo… curioso ¿no?

En Lucas 4:31 dice:
“Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo.”
(Esto no se puede sacar de contexto).

En Mateo 24:20 el mismo Jesús dice:
“Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo.”

Si Jesús dice esto a sus discípulos, que además esa huida está proyectada para el futuro, bastante después de la muerte y resurrección de Jesús, es porque después de su resurrección el Sábado sigue siendo vigente. (Más evidente imposible)

Hechos 18:4
“Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos.”

Pablo discutía en la sinagoga todos los Sábados, no elegía otro día, podría haber dicho todas las semanas, o todos los domingos, pero no, dice todos los sábados.

Colosenses 2:16
6 “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.”

Muchos emplean este versículo para echar por tierra el Sábado, para poder comer y beber todo lo comible y bebible, pero lo que hacen es tergiversar el texto, porque lo que realmente expresa el texto es que no debemos juzgar a nadie por nada, porque juez Justo sólo es Dios.

Marcos 1:21
21 “Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

Los días de reposo enseñaba Jesús. También habla de ello en Marcos 6:1-6.

Hechos 13:42
“Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas. 43 Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios.

44 El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.”

¿Por qué esperar al siguiente Sábado? Porque era el Día de adoración de Dios, y Pablo, el fundador de Iglesias cristianas en todo el mundo conocido, adoraba y predicaba en Sábado.

Todos estos textos son del Nuevo Testamento, hay unos cuantos más. El Antiguo Testamento está repleto de referencias al Sábado y debemos tener en cuenta que la Ley y los Profetas de los que habla Jesús son precisamente ese Testamento.

En Apocalipsis 12:17 dice:
“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”

Los descendientes de la mujer, es decir el pueblo de Dios, son aquellos que guardan los Mandamientos (la Ley) y tienen el testimonio de Jesús (las enseñanzas que Jesús dio). Ambos requisitos son indispensables para formar parte del pueblo de Dios.

En Apocalipsis 14:12 dice:
“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.”

¿Quienes son los santos? Aquellos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Aunque es evidente que Jesús es Dios, aquí Juan hace una una pequeña separación para que lo entendamos y no halla confusión: Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Son dos cosas distintas, complementarias, pero esos mandamientos son los que Dios estableció en el Sinaí y el testimonio de Jesús es la máxima expresión de la voluntad de Dios en cada una de nuestras vidas.

Deseo que Dios nos de su Espíritu para que tengamos discernimiento y sabiduría.

Que Dios os bendiga.

Comentarios y dudas resueltas en fuente: dezpierta

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