Incluso en la imagen puede verse a un mormón con su libro de mormón sobre la Biblia, como más importante

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida popularmente como iglesia mormona, es una congregación religiosa cristiana fundada por José Smith en el estado de Nueva York, EE.UU. en el año 1830. Sus fieles siguen las enseñanzas de Jesucristo, pero no se consideran parte de las tres vertientes tradicionales del cristianismo (catolicismo, iglesias ortodoxas ni protestantismo), sino más bien una restauración del cristianismo primitivo, ya que en opinión de sus adherentes éste apostató tras la muerte de Pedro y los otros apóstoles.

En los Estados Unidos, los Santos de los Últimos Días (SUD) o “mormones” se encuentran esparcidos por todo el país, pero su presencia es muy notoria en el estado de Utah, donde constituyen la mayoría de la población, con alrededor del 60%. La capital del estado, Salt Lake City, es el centro religioso y espiritual de los Santos de los Últimos Días, similar al Vaticano para los católicos. En ese estado también se encuentran el Coro del Tabernáculo Mormón, la Universidad de Brigham Young y otras instituciones patrocinadas por la iglesia.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se caracteriza por su férrea defensa de la familia tradicional (padre, madre e hijos) y sus líderes afirman que los miembros que han contraído matrimonio en el templo tienen la tasa más baja de divorcios del país. El liderazgo no recibe remuneración por sus servicios y la iglesia afirma ser transversal, es decir, que no distingue ni etnias, ni clases sociales, ni profesiones; un obispo puede ser ejecutivo de una empresa o un simple labriego. Actualmente cuenta con 14 millones de miembros repartidos en diferentes países, incluyendo Latinoamérica y Europa, estableciendo congregaciones y templos a través del mundo.

Los Santos de los Últimos Días creen que Jesucristo guía la Iglesia por revelación divina dada al Presidente de la Iglesia, a quien consideran un profeta.7 Entre ellos hay alrededor de 52.000 misioneros8 (la mayoría de entre 19 y 21 años de edad), cuya actividad de predicadores dura dos años (las mujeres sirven misiones de año y medio, y los matrimonios mayores tres años). El mormonismo ha experimentado un fuerte crecimiento en América Latina en los últimos años, en especial en Chile, Argentina y Brasil. En Europa se han establecido ramas en casi todos los países.

Además de la Biblia, la Iglesia sostiene como parte de su canon de escrituras otros tres libros: El Libro de Mormón, Doctrina y convenios y La Perla de Gran precio, los cuales, en conjunto, componen el cuerpo doctrinal de la Iglesia y son considerados por los Santos de los Últimos Días de origen e inspiración divina.

Los libros canónicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días junto con algunas enseñanzas particulares de ésta, son objeto de duras críticas por parte de numerosas denominaciones evangélicas y católicas que afirman que se han alejado en muchos aspectos del cristianismo tradicional e histórico. La Iglesia misma ha reiterado que hay distinciones sustanciales entre el cristianismo practicado entre ésta y las otras denominaciones de la cristiandad,10 lo que ha llevado a que éstas no reconozcan el bautismo de esta Iglesia.11 También recibe críticas por la gran mayoría de los historiadores, que aseguran que el mormonismo enseña una versión distorsionada e inviable de la historia de América.

José Smith

Durante un periodo de 10 años (1832–42), José Smith escribió o dictó por lo menos cuatro relatos de la Primera Visión. Estos relatos son similares en muchos aspectos, pero se diferencian tanto en el énfais como en los detalles. Dichas diferencias son complementarias. Juntos, sus relatos proveen un registro mas completo de lo que ocurrió. El relato de 1838 que se encuentra en La Perla de Gran Precio es la fuente básica de referencia en la Iglesia.

Hacia el año 1820, en la localidad de Palmyra, unos 80 km al norte de la ciudad de Nueva York, Joseph Smith relata que después de haber leído en la Biblia el siguiente pasaje: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la ola del mar, que es movida por el viento y echada de una parte a otra” y de haberse entregado a la meditación, tuvo una visión celestial de Dios Padre y Jesucristo, que él describe en éstos términos:

“Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí […] Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!”

Esta aparición, conocida como «La Primera Visión», le señaló a Smith que ninguno de los credos de las iglesias existentes hasta ese entonces era aprobada por la divinidad. Todas habían subvertido las enseñanzas de Jesús, y sería su deber el restaurar la verdadera iglesia de Cristo.

La versión de 1832 de la Primera Visión contrastada con la edición de 1838 presenta diferencias mínimas o elementos en la narración que no coinciden del todo o bien no aparecen en la ediciones posteriores (bien sean fechas, lugares o personajes).

El 21 de septiembre de 1823,18 Smith tuvo otra revelación: un ángel (llamado Moroni) le indicaría que en una colina, muy cerca de Palmyra, se encontraban enterrados unos manuscritos en planchas de oro, cuyo contenido sería un compendio de profetas que vivieran en la América antigua. Smith traduciría al inglés los escritos con ayuda de unas piedras de vidente (también llamadas piedras mágicas por varios mormones) conocidas como Urim y Tumim.

El producto de esa traducción es el Libro de Mormón que constituye el texto canónico de la religión, además de la Biblia. El libro relata la historia de una tribu hebrea que emigraría a América, proveniente del Medio Oriente, aproximadamente 600 años antes de Cristo y que mas tarde se dividiría en dos naciones: los nefitas y los lamanitas. Los primeros eran gente laboriosa, justa y obediente de los mandatos de Dios, mientras los segundos eran ociosos, sanguinarios y vivían entregados a toda clase de vicios. Por su maldad, Dios maldijo a los lamanitas y les puso como marca o “señal” la piel oscura. Sobrevino una serie de sangrienteas guerras, en las que los lamanitas exterminaron a los nefitas y se convirtieron en los únicos habitantes del continente, convirtiéndose en los principales ancestros de los actuales pueblos indígenas de América. El libro afirma que Jesucristo visitó en persona el continente americano, poco después de su resurrección, en la que predicó tanto entre los nefitas como entre los lamanitas.

En junio de 1829 Joseph Smith tramitó los derechos de autor del libro y con la ayuda de Martin Harris, Oliver Cowdery y David Whitmer, lo publicó por primera vez a comienzos de 1830 en inglés. La primera traducción al español y otros idiomas apareció en 1886.

Dios

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días enseña que Dios es el Padre Eterno de la raza humana, que Jesucristo es el hijo de Dios y que junto con el Espíritu Santo, constituyen lo que es la Trinidad, siendo éstos tres personajes “uno en perfecta unidad y armonía de propósito y doctrina”.

Todos los hijos de Dios forman parte de un Plan Divino en el cual desarrollan el potencial de llegar a vivir juntos para siempre, como familias, en la presencia de Dios, mediante la obediencia a las leyes y mandamientos divinos, y mediante su fe en Jesucristo como su Salvador. Parte fundamental de ese plan divino es la doctrina de la vida premortal, en el que un concilio de los Dioses (el Eterno Padre y Jesucristo) participaron en la creación de este mundo, y que los seres humanos tienen el potencial divino de llegar a ser dioses y diosas en un futuro Reino Celestial, por medio de la gracia de Jesucristo y el esfuerzo sincero del arrepentimiento y el seguir los mandamientos de Dios. Se enseña también que, después del Juicio Final, los que reciban el Reino Celestial, el cuál les será dado a los merecedores de tal, tendrán hijos espirituales para glorificar al Eterno Padre y traerle gozo por medio de su progreso en las eternidades.

Atributos de Dios

La Iglesia enseña además, que Dios el Padre, es un ser glorificado, con cuerpo tangible al igual que Jesucristo, y que los seres humanos son semejantes en apariencia e imagen a Dios, tal como un hijo se parece a su padre.

Dios el Padre es un ser que ama a todo el género humano sin discriminación, que es celoso de sus convenios y el cumplimiento de sus promesas con el hombre, e inmutable a través de las edades, y que la obra y gloria de Dios es llevar acabo la inmortalidad y Vida Eterna del hombre. El cumplimiento de los convenios con el hombre incluye el libre albedrío, dado a todo hombre en estado terrenal aunque en el uso de esta potestad el hombre yerre en sus caminos, puesto que Dios le ha concedido al hombre ser su propio agente en sus actos.

La intervención divina se realiza con el fin de establecer una comunión entre el hombre y Dios, incentivar actos espirituales como la oración y el ayuno y de asegurar el ejercicio correcto de su libre albedrío en la búsqueda del bien.

Dios el Padre tiene sentimientos perfectos, se alegra cuando un individuo hace convenios de acuerdo al evangelio de Jesucristo y se esfuerza por cumplirlos; y aborrece el carácter pecaminoso del hombre natural que desdeña los poderes divinos y es solamente carnal,sensual y diabólico en sus objetivos.

Dios otorga bendiciones a todo el género humano dentro y fuera de la iglesia. Cuando los hombres cumplen con sus mandamientos, Dios está obligado al cumplimiento de sus promesas y que cuando no es así, ninguna promesa de Dios se puede esperar.

El trono de Dios se halla cercano a Kolob, un cuerpo celeste, considerado por los modernos comentaristas mormones como un planeta, aunque se le considere una estrella en el libro de Abraham.

Los caminos para buscar los objetivos de los cuales Dios hace uso, no son de la misma manera que los toma el hombre, es decir, Dios utiliza otros caminos, a veces, sin que siempre el hombre los entienda enteramente.

Sobre Dios, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días además enseña que:

Su obra y su gloria es llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre, respectivamente.
Su mayor don es la vida eterna.
Su gloria es descrita por luz y verdad, entendida como inteligencia.
Es el Creador de todas las cosas y de todo ser viviente.
Se deleita en bendecir a su Pueblo.
Los puros de corazón lo verán en su Templo, tal como es profetizado en las referencias bíblicas.
Llama personalmente a sus profetas.
Jesucristo

Como su nombre lo indica, la Iglesia reconoce a Jesucristo como el Salvador y Redentor de la humanidad, ademas de miembro de la Divinidad, quien fue elegido desde la vida premortal para desempeñar tales papeles. La Iglesia enseña tambien que el Padre Celestial es el Padre en el espíritu de Jesucristo así como de los seres humanos, lo cual significa que Éste es considerado como el hermano mayor de la humanidad en sentido espiritual.

Los espíritus de los seres humanos son engendrados de Dios, pero Jesucristo es el Unigénito en la carne y el Primogénito de los hijos de Dios.

Nefi, uno de los profetas del Libro de Mormón escribió:
“Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados.” «2 Nefi 25:26».

Atributos.

En la Iglesia se enseña a los adultos, niños y jóvenes sobre Jesucristo y su vida, su autoridad redentora, su ejemplo perfecto, su gloria como Salvador del mundo, y sobre las profecías de los antiguos profetas acerca de su vida y muerte.

Ejemplo. Se invita a los miembros de la Iglesia a seguir a Jesucristo, por ser Él “la luz, la verdad y la vida”. Jesucristo está a la cabeza de la Iglesia y será el Juez y abogado ante el Padre en el día de juicio tanto para vivos como para los muertos.

Su vida.

Como parte del Plan de Salvación formulado por Dios, Jesucristo fue elegido antes de la creación del mundo para ser el Salvador de Sus hijos. Al nacer de María, tal como lo fue profetizado por profetas bíblicos, del Libro de Mormón y profetas modernos, obtuvo un cuerpo de carne y sangre y experimentó los días de una vida humana. Su vida perfecta y sin pecados lo calificó para efectuar la expiación, es decir, tomar sobre sí los pecados del mundo, haciendo eficaz el proceso del arrepentimiento. Tres días después de su muerte, Cristo resucitó abriendo las puertas para que el resto de los hijos de Dios pudiesen también resucitar y vencer la muerte.

Bautismo por inmersión.

Es una ceremonia sagrada, esencial para entrar en el reino de Dios. Es la ordenanza introductoria del evangelio y necesaria para ser miembro de la Iglesia. El bautismo debe ser efectuado por una persona que tenga la autoridad de Dios, llamado Sacerdocio. Por medio del bautismo, la persona hace convenio con Dios de tomar sobre sí el nombre de Cristo, recordarle siempre y guardar los mandamientos, y Éste, a cambio, perdonará los pecados de los cuales se arrepienta. Este convenio es renovado todos los domingos por medio de la Santa Cena, repartida por los poseedores del Sacerdocio. La edad para bautizarse es a los ocho años, ya que esta es la «edad de responsabilidad» moral, y no niños menores, siendo estos libres de pecado. Le fue revelado a José Smith que a esta edad las personas ya son capaces de diferenciar perfectamente entre el bien y el mal. Cabe también notar que la Iglesia admite el bautismo de personas muertas a petición de sus seres queridos, aunque estos no hayan abrazado la fe mormona en vida.
El sacerdocio

El sacerdocio es el poder de Dios dado a los hombres, justos y dignos, para dirigir Su iglesia en la tierra. Por medio de la ordenación al Sacerdocio, los hombres dignos de la Iglesia de Jesucristo reciben la autoridad y el poder para actuar en el nombre de Dios. Dicha ordenación trae consigo ciertas oportunidades de liderazgo en la Iglesia, así como la potestad de efectuar las ordenanzas del evangelio y guiar a las familias a Cristo.

Los mormones distinguen dos tipos o clases de sacerdocio, cada uno con su propios atributos y obligaciones:
a) Sacerdocio según el orden de Melquisedec, nombre que deriva del sacerdote, rey de Salem, que se encontró con Abraham.
b) Sacerdocio aarónico o levítico: proviene del sacerdocio de Aarón y es instituido en época de Moisés.

Los Términos “Mormón” y “Mormonismo”

El término mormón es debido al Libro de Mormón, que identifica a la iglesia en la comunidad protestante y restauracionista. El término «mormonismo» se aplica de manera específica al «movimiento» social y cultural generado a partir de 1820 a raíz de esta Restauración progresiva del Evangelio desde el estado de Nueva York, en el Este estadounidense y en los años sucesivos por los estados de Ohio, Missouri, Illinois y Utah. Su influencia inicial también se sintió en Inglaterra y en algunas islas del Pacífico.

Familiarmente se usa el sobrenombre «mormones» a sus fieles, sobrenombre derivado de su aceptación del Libro de Mormón. Aunque no lo consideran ofensivo, los miembros de la iglesia prefieren ser llamados Santos de los Últimos Días, que es el nombre formal con el que solicitan ser referidos en los medios. La iglesia originalmente se denominó Iglesia de Cristo en 1830, en 1834 se cambió a su actual nombre; pero después de la muerte de José Smith, hubo divisiones y disensiones de miembros que no siguieron a Brigham Young y formaron sus propias ramas, muchas de ellas no prosperaron y se extinguieron.

Fuente: wiki

Crítica a la Iglesia de los Santos de los Últimos Días

Legitimidad del Libro de Mormón:

Según la doctrina mormona Moroni fue un profeta hijo de mormón. Ni moroni, ni mormón son nombres hebreos aunque según dicen ellos vivía la Ley Mosaica. Moroní escondió unas supuestas tablas de oro y después que murió se convirtió en un ángel.

En el siglo XIX supuestamente se le apareció al profeta imaginario José Smith y le reveló muchas cosas, también le prestó las planchas de oro. El Libro de Mormón es supuestamente una traducción del contenido de las planchas de oro de Moroní.

Todo esto es el fiel cumplimiento de lo advertido por el apóstol Pablo en Gálatas 1:6-9 en donde se habla de que podrían presentarse ángeles del cielo, con otros Evangelios de Jesucristo. En esos casos hay que rechazarlos porque tales evangelios son anatema (malditos).

¿Porqué les cuesta tanto a los mormones darse cuenta de esa realidad?

¿Porque no existe una sola evidencia de la existencia de Moroni?

Se dice que al ángel Moroni no solo lo presenció él (Joseph Smith) sino Tres Testigos, pero quienes fueron estos, cuales son sus nombres. Nadie, ni los mismos mormones saben nada de éstos.

Las Planchas de oro de Jose Smith

Joseph Fielding Smith dijo: “El mormonismo, tal como se le llama, debe permanecer o caer junto con la historia de José Smith. O él fue un profeta de Dios, llamado, apartado y comisionado divina y adecuadamente, o por el contrario fue uno de los fraudes más grandes que este mundo ha visto. No hay término medio.

Si José Smith fue un engañador, alguien que voluntariamente intentó desviar a la gente, entonces debería ser descubierto públicamente; sus reclamos deberían ser refutados y sus principios expuestos como falsos, pues la doctrina de un impostor no puede estar en total armonía con la verdad divina. Si sus reclamos y declaraciones estaban fundados sobre el fraude y el engaño, es lógico que debieran aparecer muchos errores y contradicciones, muy fáciles de detectar. La doctrina de los falsos maestros no soportará la prueba cuando sea comparada con las normas de medición aceptadas: las Escrituras.”— Joseph Fielding Smith, Doctrinas de Salvación, 1954, vol. 1, p. 181.

Acá algunas escalas de medidas:

1m = 100 centímetros
1m3 = 1000 decímetros cúbicos
1m3 = 1, 000,000 centímetros cúbicos
1 pulgada = 2.54 centímetros
1 pie = 30.48 centímetros [12 pulgadas]
1m3 = 35.28 pies cúbicos [(3.28)(3.28)(3.28)]
1 m cúbico de oro = 19.3 toneladas
1 pie cúbico de oro = 547 kilos [19,300 entre 35.28 pies cúbicos

Las planchas de oro de José Smith.

Las dimensiones de las planchas:

8 pulgadas de largo [.66 de pie lineal]
7 pulgadas de ancho [.58 de pie lineal]
6 pulgadas de espesor [.5 de pie lineal]
(.66 largo de pie) (.58 de ancho de pie) (.50 de espesor de pie) (3.28 pie cúbico)

Volumen de las planchas de José Smith = .6277 de pie cúbico
.6277 por 547 kilos = 343.35 kilos

Las planchas de oro de la Historia de José Smith pesaban el equivalente a 343 kilos aproximadamente, (unas 756 libras).

Entonces ¿Cómo José Smith las colocaba en una bolsa de tela y caminaba con ellas varias millas de distancia?

¿Cómo Emma Smith las movía de vez en cuando para asegurarse de que no fueran encontradas por los anti-mormones?

¿Cómo los Tres Testigos las tocaron y “sopesaron”?

¿Era José Smith el Superman del siglo XIX para mover ese peso tan fácilmente o fue un simple mentiroso que no tenía una idea mínima de lo que afirmaba?

Para que Usted se de una idea – un bulto de cemento de CEMEX o de cualquier otra cementera pesa 50 kilos, (unas 110 libras). ¿Alguna vez ha intentado cargar uno? Bien, Usted tendría que cargar casi 7 bultos para hacerse una idea del peso de las citadas planchas que ¿Nefi? ¿Moroni? Le entrego.

Racismo:

Por su maldad, Dios maldijo a los lamanitas y les puso como marca o “señal” la piel oscura. Qué aberrante! en los tiempos de Joseph Smith, una gran cantidad de profetas vivientes gringos (porque da la casualidad que en el sigo XIX todas las revelaciones divinas fueron “Made in USA”) creían que el ser de piel oscura era una MALDICIÓN DE DIOS!! Incluso Charles T. Russell, fundador de los Testigos de Jehová creía lo mismo. Eso, amigos míos, es RACISMO!!! El pueblo de Dios original (hebreos), provienen de medio oriente, donde el color de piel no es necesariamente blanco, las narices no son necesariamente pequeñas y respingadas, los ojos no son necesariamente azules o verdes y el cabello no es necesariamente rubio o pelirrojo. Eso no los convertía en malditos. Los africanos, los asiáticos, los latinos no estamos malditos ya que en NINGUNA PARTE DE LA BIBLIA se menciona el color de piel como maldición.

Trinidad:

Otra iglesia que heredó de la iglesia católica el culto a la deidad de 3 seres. “Parte fundamental de ese plan divino es la doctrina de la vida premortal, en el que un concilio de los Dioses (el Eterno Padre y Jesucristo) participaron en la creación de este mundo, y que los seres humanos tienen el potencial divino de llegar a ser dioses y diosas en un futuro Reino Celestial” Cómo se puede enseñar esto, si en la Biblia encontramos lo siguiente:  Escucha Israel, el señor Dios nuestro, el señor UNO ES  (Deuteronomio6:4) שְׁמַע יִשְׂרָאֵל יְהוָה אֱלֹהֵינוּ יְהוָה ׀ אֶחָד ׃

En fin, los mormones son otra religión llena de paradigmas y engaños que vienen del siglo más oscuro para las iglesias cristianas. Todos querían ser iluminados líderes (sobretodo en Estados Unidos). Hermamo mormón, tome los libros de José Smith y utilícelos para avivar el fuego de su chimenea, que solo sirven para confusión. Las pruebas están en la mesa. Bendiciones a todos.

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