Por Daniel Cifuentes

El término protestante es utilizado para referirse tanto a los grupos que se separaron de la Iglesia Católica Romana con la Reforma Protestante del siglo XVI, como a los desarrollos teológicos particulares de los reformadores y las iglesias resultantes.

El nombre “protestantes” se comienza a utilizar hacia los partidarios de las ideas luteranas de la Reforma en Alemania a raíz de su protesta y resistencia a los edictos imperiales que intentaban buscar la uniformidad religiosa de Alemania.

La doctrina protestante gira en torno a la idea de que sólo la Biblia es la única autoridad en materia de fe para la Iglesia y en la necesidad absoluta de la gracia de Dios para que el hombre, mediante la sola fe en Cristo y el Evangelio, pueda ser salvado por Dios en un acto de conversión interior. También defiende las doctrinas de la absoluta depravación del hombre y su necesidad total de Dios, la sola mediación de Cristo, la sacramentalidad única del bautismo y cena del Señor (cuando no son percibidos como símbolos), la concepción de las obras buenas como fruto de la fe. Se rechaza la autoridad del papado, las indulgencias, el purgatorio, el sacrificio incruento de la misa, la devoción a los santos, la intercesión de los santos difuntos, etc…
Debido a la diversidad de grupos que se sumaron al protestantismo y sus diferencias doctrinales, el mismo no se corresponde con el modelo de una sola iglesia ni una doctrina homogénea. A pesar de las coincidencias originales expresadas principalmente en las Cinco Solas, aún en sus orígenes, no se podría hablar de un movimiento sólidamente uniforme en este aspecto. El protestantismo habitualmente se expresa en tres tipos de movimientos o congregaciones:
1. Aquel que se corresponde a iglesias históricas de carácter nacional: anglicanismo en el Reino Unido y el ámbito de sus ex colonias, luteranismo en Alemania y Escandinavia, iglesias calvinistas (reformados y presbiterianos) en Suiza, Holanda y Escocia. Las iglesias metodistas y algunas bautistas, aunque sin carácter nacional, son consideradas iglesias históricas.
2. Aquel que se corresponde a iglesias de carácter congregacional (congregacionalismo, puritanismo…), iglesias anabaptistas (menonitas, hermanos) y bautistas e iglesias evangélicas tradicionales de carácter libre y generalmente calvinistas, aunque anabaptistas. Generalmente se las ha llamado iglesias de la segunda reforma.
3. Aquel que se corresponde a movimientos evangélicos, pentecostales o carismáticos surgidos de diversas iglesias protestantes o sin continuidad histórica.
Existen en el mundo alrededor de 700 millones de protestantes o evangélicos, distribuidos en diferentes denominaciones que siguen diferentes líneas interpretativas de la Biblia: luteranos, anglicanos, presbiterianos, congregacionales, reformados, metodistas, bautistas, pentecostales, etc.

En Alemania surgió la Iglesia Luterana, mientras tanto en la Suiza de habla alemana, con Ulrico Zuinglio entre otros, comenzaron también un intento de reforma de la Iglesia Católica. Pero Juan Calvino fue el dirigente más destacado de la Reforma Protestante en Suiza. La Reforma que se había iniciado casi simultáneamente en Zurich (Cantón de habla alemana) y Ginebra (francófona) fue extendiéndose por los países vecinos, llegando a Escocia de la mano de John Knox, que se había formado en Ginebra, dando origen a la Iglesia Presbiteriana.

Mientras tanto, la Iglesia de Inglaterra (anglicana) no se dejó influir en un primer momento por el protestantismo, pero tras su ruptura con la Iglesia de Roma, comenzó un paulatino y vacilante acercamiento hacia los ideales reformados. Actualmente las Iglesias de la Comunión Anglicana se declaran claramente reformadas. De ellas surgió la Iglesia Metodista, que junto a los presbiterianos, a la Iglesia Bautista, entre otros, se conocen históricamente como disidentes.

Fuera de ese protestantismo, que muchos estudiosos denominan “magisterial”, se dio otra vertiente, que se distinguió tanto del catolicismo romano como de las Iglesias protestantes de carácter nacional. Esta corriente recibe el nombre de Reforma Radical, cuyos integrantes pasaron a conocerse como anabaptistas, que rechazó la unión de la Iglesia cristiana con el Estado y repudiaron el bautismo infantil, constituyéndose en iglesias independientes o segregadas que dieron lugar a corrientes como los menonitas e influenciaron a los fundadores de otras como de la Iglesia Bautista.

Desde finales del Siglo XIX empezaron a surgir otras diferentes ramas influenciadas por los movimientos avivalistas. La principal corriente protestante surgida en ese periodo es el Pentecostalismo, que empezó en Estados Unidos y se ha extendido principalmente a Latinoamérica y África. Las iglesias pentecostales dan un énfasis mayor en los dones espirituales descritos en el Nuevo Testamento, principalmente el “hablar en lenguas”.

Cada rama o denominación del protestantismo suele estar subdividida en diversos grupos independientes a los que también se les suele llamar “denominaciones” o “familias denominacionales”. Estos grupos se suelen distinguir entre los de su propia rama por diferencias cuanto al énfasis en determinados puntos doctrinales y aplicación de los textos bíblicos, pero también por estar en diferentes países o incluso regiones de una misma nación. También se suele dar el caso de divisiones provocadas por divergencias administrativas, aunque esto afecta mucho más a iglesias locales que a grupos enteros.
También existe una infinidad de congregaciones locales o grupos de congregaciones que no poseen vínculo formal con denominaciones instituidas, a las cuales se suele llamar “iglesias independientes“. Este tipo de iglesias ha experimentado una gran proliferación en las últimas décadas del Siglo XX especialmente dentro del Pentecostalismo, donde el énfasis en revelaciones divinas hace que muchas personas decidan tener su propio ministerio, empezando sus propias congregaciones de forma independiente, es decir, sin vínculo institucional.

Las iglesias independientes suelen mantenerse a nivel local, como un solo grupo, aunque experimenten un gran crecimiento numérico, lo cual ha dado lugar a diversas “megaiglesias“, que son iglesias locales con miles de miembros. Aun así, existen iglesias independientes que se subdividen hasta el punto de convertirse ellas mismas en denominaciones, además de otras que se unen en fraternidades de iglesias que acaban transformándose también en denominaciones.

Fuente: wiki

Críticas al Protestantismo:

Divisiones: Como un gran bloque que se separó de lo alto del acantilado, el movimiento protestante se ha desmembrado con cada golpe en la caída, convirtiéndose hoy en miles de piedras de distintos tamaños corriendo apresuradamente a la meta, intentando crecer con el material que logran recoger de las paredes cuando las tocan, pero corriendo el riesgo de volver a separarse. El problema es que muchas de esas piedras llegarán a ser solo polvo cuando lleguen a la meta, y muchos fieles (creyentes influenciables) se perderán sin haber comprendido NADA IMPORTANTE.

1.- Trinidad y fiestas paganas: Quizás el protestantismo se divorció de dogmas gravísimos, pero muchas de las costumbres católicas romanas se quedaron impregnadas en sus cultos, cosas que no son bíblicas, que son motivo de confusión y, por qué no decirlo, vergüenza, ya que las divisiones han sido por causas humanas, más que divinas. La extinción y la ignorancia del evangelio del Reino de Dios entre los líderes y los feligreses, el trinitarianismo, la celebración de la navidad un 25 de diciembre, el uso de conejos de pascua el domingo de resurrección, el domingo como dia del señor, la construcción de megatemplos, la creencia de que si morimos nos vamos al cielo, el uso de palabras griegas como Cristo, Jesús, María, Dios, en lugar de las correctamente hebreas, Mesías, Yeshúa, Miriam, Elohim, pero guardando celosamente el término hebreo “amén”, son quizás las más graves herencias que la madre de las religiones cristianas pudo dejar a sus hijas no reconocidas.

2.- Doctrinas humanas: Entre los líderes protestantes existen corrientes tan fuertes como peligrosas: el ecumenismo y la doctrina de la prosperidad.

Ecumenismo: Es la tendencia o movimiento que busca la restauración de la unidad de los cristianos, es decir, la unidad de las distintas confesiones religiosas cristianas. Si bien el término «oikoumenē» se utilizó desde los tiempos del Imperio Romano para expresar al mundo como unidad, en la actualidad la palabra «ecumenismo» tiene una significación eminentemente religiosa, y es usada primordialmente para aludir a los movimientos existentes en el seno del cristianismo cuyo propósito consiste en la unificación de las diferentes denominaciones cristianas, separadas por cuestiones de doctrina, de historia, de tradición o de práctica. El ecumenismo sería una buena solución al problema de la división, si quienes se reuniesen para unificar (todos), lo hicieran sin camisetas religiosas, todos bajo el mismo espíritu, solo con la sana doctrina de la Biblia, sin líderes corrompidos por las religiones y sus estudios teológicos distorsionados.

Doctrina de la Prosperidad: Esta es una de mas más famosas y más utilizadas hoy en día, desplazando el evangelio verdadero por la enseñanza de que el pueblo de Dios será bendecido con todo tipo de bienes materiales, en un año de bendición, en un día de bendición, etc.

3.- Evangélico?: Usted es evangélico cierto? podría explicarme entonces, en no más de 100 palabras, qué es el evangelio del Reino de Dios que tanto predicó nuestro señor Jesús? Si usted puede, tiene todo el derecho de ser llamado “evangélico”, de lo contrario, estúdielo, porque su denominación dice que sí lo sabe.

Insisto una vez más. No busco con estos estudios que usted huya de su iglesia, ni que pierda su fe. Usted sabe donde está y qué busca en ese lugar. Lo que yo busco con estos estudios es que aprendamos a despegar la religión de la fe en Dios, que limpiemos la pureza de su palabra de todo agregado humano, que solo divide, equivoca y cae. Bendiciones a todos.

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