Ufff! Me ha dado vueltas por mucho tiempo y creo que a la gran mayoría de los cristianos escudriñadores les ha molestado como piedra en el zapato, porque es motivo de las más controversiales deducciones. La frase “Estrella de la mañana”, es utilizada para nombrar cuatro puntos en la biblia: El primero es, literalmente, al rey de babilonia :

Isaías 14

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

 Isaías 14

    4 pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: !!Cómo paró el opresor, cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!

    12 !!Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

    13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte;

    14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

    15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.

  Lo destacado en azul es tu tema tratado más adelante.

El segundo es por Pedro:

2 Pedro 1:19

Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual ustedes hacen bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en sus corazones.

Las otras dos pertenecen al libro de Apocalipsis:

Apocalipsis 22:16

La Biblia de las Américas 

Yo, Jesús, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana.

Apocalipsis 2

26 Al que salga vencedor y cumpla mi voluntad[b] hasta el fin, le daré autoridad sobre las *naciones27 —así como yo la he recibido de mi Padre— y
      “él las gobernará con puño de hierro;[c]
      las hará pedazos como a vasijas de barro” .[d]
28 También le daré la estrella de la mañana.29 El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

De estos versículos han salido deducciones como que Jesús y Satanás son el mismo personaje, incluso en muchos foros he encontrado este tema cerrado por herejía, pero yo creo que cerrar un tema, censurarlo, bloquearlo, no permite llegar a la verdad, es por eso que en mi blog se tocará.

Por: Supermom-X-3

Hay una diferencia abismal, pues en Pedro, se refiere a Jesus, pero Isaias o se refiere siquiera Satanas, Lucifer no es un nombre que la Biblia otorgue a Satanas, y las dos palabras,aunque en tu traduccion de la Biblia se viertan de la misma manera, “lucero”,significan cosas distintas, pues provienen de palabras diferentes.

La expresión “lucero” (gr. fō·sfó·ros) aparece una vez, en 2 Pedro 1:19, y tiene un significado similar a “estrella de la mañana”. En ciertas estaciones del año, estas estrellas son las últimas que salen sobre el horizonte oriental antes de que el Sol aparezca, de manera que son heraldos del amanecer de un nuevo día. La referencia previa de Pedro a la transfiguración de Jesús en magnífica gloria parece establecer una relación con su poder real como la “raíz y la prole de David, y la brillante estrella [a·stḗr] de la mañana”. (Rev 22:16; 2:26-28.)

En Isaias, la palabra que se usa es: “Resplandeciente”, heb.: heh·lél. Gr.: ho he·o·sfó·ros, “el que trae el alba (alborada)”; lat.: lú·ci·fer, “portador de luz”. 

La palabra “lucero” aparece solo una vez en la Biblia, y su significado es similar al de “estrella de la mañana”. Revelación [Apocalipsis] 22:16 llama a Jesucristo “la brillante estrella de la mañana”. En ciertas temporadas del año, tales estrellas son las últimas que salen por el horizonte oriental. Se levantan justo antes de la salida del Sol, de modo que anuncian el amanecer de un nuevo día. Pedro usó la palabra “lucero” para referirse a Jesús después de haber recibido el poder del Reino. Fue entonces cuando Jesús se levantó en todo el universo, incluida nuestra Tierra. Como Lucero Mesiánico, anuncia el amanecer de un nuevo día, o era, para la humanidad obediente.

El nombre Lucifer aparece una vez en las Escrituras, y solo en algunas versiones de la Biblia. Por ejemplo, la Biblia Americana San Jerónimo traduce así Isaías 14:12: “¿Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, que nacías por la mañana?”.

La palabra hebrea que se vierte “Lucifer” significa “resplandeciente”. La Septuaginta usa el término griego que significa “el que trae el alba”, de ahí que algunas traducciones empleen expresiones como “lucero del alba” o “lucero de la mañana”. Por otro lado, la Vulgata latina, de Jerónimo, utiliza “Lucifer” (portador de luz) y por ello, este vocablo aparece en varias versiones de la Biblia.

¿Quién es Lucifer? La expresión “resplandeciente”, o “Lucifer”, se halla en el “dicho proverbial contra el rey de Babilonia” que Isaías proféticamente ordenó que declararan los israelitas. Por consiguiente, forma parte de un dicho dirigido ante todo a la dinastía de reyes babilonios. El hecho de que el calificativo “resplandeciente” se dé a un hombre y no a un espíritu se pone de manifiesto con mayor claridad con la frase: “Al Seol se te hará bajar”. El Seol es la sepultura común de la humanidad, no un lugar donde habite el Diablo. Además, quienes ven a Lucifer en este estado preguntan: “¿Es este el hombre que estuvo agitando la tierra?”. Queda claro, pues, que el nombre “Lucifer” corresponde a un ser humano, no a un espíritu (Isaías 14:4, 15, 16).

¿Por qué se califica a la dinastía babilónica de manera tan sobresaliente? No debemos pasar por alto que al rey de Babilonia se le llamaría en tono burlón el “resplandeciente” solo después de su caída (Isaías 14:3). La altivez de los reyes babilonios los hizo elevarse por encima de quienes los rodeaban. Fue tan grande la arrogancia de la dinastía, que se la representa alardeando con estas palabras: “A los cielos subiré. Por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré sobre la montaña de reunión, en las partes más remotas del norte […]; me haré parecer al Altísimo” (Isaías 14:13, 14).

“Las estrellas de Dios” son los reyes del linaje de David (Números 24:17). A partir de él, estas “estrellas” gobernaron desde el monte Sión. Una vez que Salomón construyó el templo en Jerusalén, el nombre Sión pasó a designar a la entera ciudad. Bajo el pacto de la Ley, todo varón israelita estaba obligado a viajar a Sión tres veces al año, por lo que se convirtió en “la montaña de reunión”. Con su determinación de subyugar a los reyes de Judá y luego desarraigarlos de aquella montaña, el rey babilonio Nabucodonosor manifiesta su intención de elevarse por encima de tales “estrellas”. En vez de atribuir el mérito de la victoria sobre ellas a Jehová, se coloca con arrogancia a la altura de este. De modo que cuando la dinastía babilónica cae, se la llama en tono burlón el “resplandeciente”.

El orgullo de los gobernantes babilonios fue reflejo de la actitud del “dios de este sistema de cosas”, Satanás el Diablo (2 Corintios 4:4). Él también está sediento de poder y anhela ensalzarse por encima de Jehová Dios. No obstante, Lucifer no es un nombre bíblico para Satanás.

Fuente(s):

Enciclopedia Biblica

Por Daniel Cifuentes