¿Cual es el nombre de Dios?

 

¿Cuál es el nombre de Dios? ¿Es Yahwéh, Jehová, Adonaí? ¿Dónde nace tanta confusión?
Nueva Versión Internacional
(Jeremías 8:8) “¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley del Señor nos apoya, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?”

El creador de todas las cosas y fuente de la vida fue puesto bajo dudas de su condición de Dios y soberano excelso. Un poderoso ángel (querubín) se alzó contra su propio creador y Dios y usurpó con mentiras capciosas pero muy bien presentadas, las cuales ponen en tela de juicio aún hoy en el ámbito celestial como en el terrestre por que señala al creador como un ser injusto y mentiroso y agregó también poniendo en tela de juicio a la creación inteligente perfecta diciendo que lo obedecían por solo beneficios personales y no por que lo amaran como Dios de amor y justicia..

La acusación a Dios presentada en el jardín de edén cuando engañó a Eva es solo la punta del Iceberg de toda una situación generada contra el Dios vivo y verdadero. Mucho antes de la creación de la primera pareja humana este ángel poderoso entra en rebeldía en su esencia misma pero no lo revela mientras pergeña como ponerla en práctica para arrastra tras de si al resto de la creación inteligente con voluntad propia de seleccionar o pensar.

Una vez llevada a cabo generó confusiones muy profundas tanto en el cielo como en la tierra. Entre las cosas que implementó fueron las religiones que por medio de doctrinas extraídas de la justicia y palabra de Dios la cuales son mezcladas subrepticiamente con criterios injustos pero que tienen apariencias de ser la palabra del creador y único Dios soberano.

(Génesis 4:26) “También Set tuvo un hijo, a quien llamó Enós. Desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor.”
Set es el tercer hijo de Adán y Eva, como muestra el registro el mal uso del nombre de Dios como justificación para los instrumentos de los demonios, las religiones, comenzó de manera muy temprana en la historia de la humanidad. Dios aún no había dado un nombre a su persona, todos lo reconocían como Dios, esa es la condición mas elevada que nadie puede alcanzar por lo tanto dirigirse al creador como Dios es suficiente y determinante. Pero la rebelión de este ángel querubín, genera sobre los humanos una cantidad de dioses de diversos nombres y poderes que cuando el hombre Moisés fue comisionado para llevar mensaje de Dios a su pueblo, Moisés le pregunta ¿y que les digo quien me envió? Esto se debía a que sobre la tierra los demonios se hacían adorar como dioses y tenían nombres específicos según su poder. (Éxodo 3:13) “Pero Moisés insistió: Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes. ¿Qué les respondo si me preguntan: ¿Y cómo se llama?”
De modo que el Dios vivo y verdadero, el soberano y fuente de la vida tuvo que darse a si mismo un nombre para ser identificado entre todos los dioses falsos impuesto por satanás el diablo sobre la creación inteligente en la tierra y parte del cielo mismo.En esa oportunidad Dios dijo:

(Éxodo 3:14) “Yo soy el que soy [2] respondió Dios a Moisés (YHWH). Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: Yo soy me ha enviado a ustedes.

”(Éxodo 3:14) —YO SOY EL QUE SOY (YHWH) —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “YO SOY me ha enviado a vosotros.” (Biblia al día)

(Éxodo 3:14) “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. (YHWH) Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.” (Reina Valera Gómez)

(Éxodo 3:14) “Respondió ’Elohim a Moisés: Yo Soy el que Soy (YHWH). Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: Yo Soy me ha enviado a vosotros.” (Biblia Textual)

Este es el nombre que Moisés y Aarón dieron a los israelitas que residían en Egipto >>YO SOY (YHWH) << nos ha enviado el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

¿Qué entendieron los israelitas? Entendieron en esa oportunidad el mensaje:

“Yo soy” – el salvador. “Yo soy” – el Dios verdadero. “Yo soy” – el proveedor. “Yo soy” – el generador de vida. “Yo soy” – el soberano. “Yo soy” – el creador de todo lo que existe. “Yo soy” – la libertad. “Yo soy” – el Todopoderoso. “YHWH” – Yo soy el que soy.
¿Cómo se pronuncia YHWH, y que significa?

El tetragrámaton se pronuncia Yahwéh en hebreo y significa “Yo soy el que estaré” o “Yo soy el que soy “. Este es el nombre que Dios se Dios a si mismo. Es una manera de decir: “yo soy todo”, “yo soy el que existe sin que nadie me sustente”, “el que está y genera”, “soy la esencia de todo”.

¿Cómo nace el nombre Jehová, y que significa?

Jehová es el nombre con se dirigen a Dios ahora todas las religiones de la cristiandad. Los eruditos más reconocidos del mundo comenzaron desde hace varias décadas a advertir que este nombre dado a Dios no es el correcto, dice el Dr. Rotherham:
El Dr. J.B. Rotherham declara en el prefacio a su Biblia con respecto a Jehová: “Erróneamente escrito y pronunciado Jehová, que us meramente una combinación de el sagrado tetragrámaton, y las vocals de la palabra hebrea para Señor, sustituidas por los judíos para JHVH, por que ellos se limitaron de pronunciar El Nombre, debido a una mala concepción de dos citas, Ex. 20:7 y Le. 24:16…Para dar al nombre JHVH las vocals de la palabra para señor [Heb. Adonai], es como hacer un híbrido de como debería ser pronunciada la palabra Germano con las vocals de la palabra Protugal – viz., Gormuna. La monstruosa combinación Jehová no es más Antigua que del 1520 d.c. aproximadamente.

También la enciclopedia británica hace esta misma importante declaración:

La Enciclopaedia Britannica (Micropedia vol. 10) dice:

“Yahweh – el nombre personal de el [El] de los israelitas… Los masoretas, judíos eruditos de la biblia durante la edad media, reemplazaron los signos vocals que tenían que aparecer encima o debajo de las consonants YHWH con los signos vocals de Adonai o de Elohim. Así el artificial nombre Jehová (YeHoWaH) llegó a existir. Aunque eruditos cristianos después del periodo del renacimiento y la reforma usaron el término Jehová para YHWH, en los siglos XIX y XX de Nuevo empezaron a usar la forma Yahweh, así esta pronunciación de el tetragrámaton nunca se perdió realmente. Las transcripciones griegas indican que YHWH debería ser pronunciado Yahweh.”

En ningún lugar de los rollos hebreos se registra el nombre Jehová para Dios. Las religiones aseveran que es usado por el hecho de que el mas conocido el que la gente se acostumbró a escuchar. De acuerdo a los datos que ahora tenemos podemos comenzar a llegar a la razón y lógica de este importante asunto en referencia al nombre de nuestro padre, Dios y creador.

Mas detalles: Cronología de una mentira

Los judíos se habían prohibido pronunciar el nombre de Dios por que el hombre moral y espiritualmente enfermo (imperfecto) no puede pronunciar tan altísimo y excelso nombre, de manera que cualquiera que lo pronunciara le imponía la pena de muerte.
En la sinagogas donde se leía la Torah cuando aparecía en los pasajes el nombre de Dios los israelitas pronunciaban la palabra “Adonay” (aún hoy lo hacen) su significado en hebreo es “el señor” o “nuestro señor”.

El nombre de Dios Yahwéh los judíos no lo pronunciaban por ser altísimamente sagrado, es decir, si bien es el nombre altísimo del Dios Todopoderoso la superstición superaba la adoración a Dios requerida por el, por que si no se podía pronuncia Moisés y Aarón tampoco lo hubieran pronunciado. Lo que Dios si penaba es que su nombre no fuera usado de manera inadecuada.

(Éxodo 20:7) “No pronunciarás el nombre de Yahwéh, tu Dios, en vano; pues Yahwéh no dejará impune al que pronuncie en vano su nombre. (Serafín de Ausejo 1975)

Presten atención, YHWH no registra vocales. Pero ADONAY si tiene vocales. Una mente muy sutil y perversa genera influencia sobre hombres necios al servicio del ángel caído para que el nombre real de Dios tome otro significado. Interponiendo entre las consonantes del tetragrámaton YHWH y las vocales de la palabra ADONAY surge la palabra YAHOWAH (JEHOVÁH). Esto es lo que afirmaba el Dr. J.B. Rotherham mencionado arriba.Esta deformación el nombre divino toma otro significado, veamos eso: Los nombres no son traducidos sino que transcriben con la misma fonética. Lo mismo sucede con el nombre de Dios, Yahwéh. Traducir los nombres puede suceder, aquellos que se pueden, se formen palabras desastrosas y hasta vergonzosas. Esto trajo aparejado que el significado del nombre de Dios ya no es el mismo que el se había impuesto para diferenciarse de los demonios que se hacen adorar. Veamos lo que la palabra Jehová significa.

En traducciones católicas antiguas comenzó aparecer el tetragrámaton deformado al mezclarlo con el latín. Se veía JHVH, había una “J” en lugar de la “Y”. Por otro lado los escribas israelitas cambiaron el punto que indicaba una “a” como primer vocal en el tetragrámaton por un punto que indicaba la vocal “e” con el fin de que aquel que leyera el hebreo no pronunciara por ignorancia el verdadero nombre de Dios, el cual según la tradición judía no se podía pronunciar. El resultado fue “Yeh”.

Ahora los traductores católicos ignorando esta pequeña trampita gramatical hebrea después de la “J” del latín ingresaron la “e” el resultado fue “Jeh”.

Debemos entender que estos errores no son casualidad, detrás de estas acciones ignoradas por los hombres, hay una mente muy superior que tiene mucha influencia en los seres humanos que están apartados de Dios.

Ya vimos como comienzo del nombre de Dios “Yah” por acción deliberada u omisión, se remplazó con “Jeh”.

Aleluya significa “alaben a Yah”. Observe que no dice “aleluyeh”

¡Aleluya es alaben a Yahwéh!

¿Que significa “hovah”?

El postfijo “hovah” es el No. 1943 del diccionario hebreo de Strong indica que tiene el significado de “desastre, ruina – mal.”
El postfijo “hovah” es el No. 1942 en el diccionario hebreo de Strong indica que tiene el significado de “calamidad, iniquidad, travesura, dañina (cosa), desobediencia, desobediente, asqueroso, cosa perversa, sustancia, muy perverso.”

Brown, Driver, Brigg, Gesenius dicen del No. 1943, hovah: “ruin, desastre.”

Este nombre hibrido Jehová generado por el hombre influenciado por la maldad que gobierna este sistema no es el nombre del Dios vivo y verdadero, sino que cuando cualquier persona que menciona tal nombre al dirigirse al creador esta dialogando al mismísimo satanás el diablo. Parece increíble pero es la cruda y cruel verdad.

Nos dijimos a quien genera destrucción, desobediencia, desastres, ruinas, muerte, hambre, crímenes, y todo lo opuesto al amor y la justicia del Yahwéh Dios.

Es asombroso y desconcertante por que es el nombre que usamos constantemente bajo engaño, así como Eva fue engañada así también nosotros por que el nombre de Dios no fue, no es ni será por los siglos de los siglos Jehová. El nombre de nuestro padre, creador y Dios es Yahwéh.

El cuerpo gobernante de los testigos de Jehová reconoce que el nombre Jehová no es el correcto.

En su libro, Santifiquemos Su Nombre aceptan libremente en las paginas 16 y 18 que Yahweh es la mejor traducción del tetragrámaton. Este libro ya no está en circulación.

En el prólogo de la Traducción Interlineal de las Escrituras Griegas admiten que:

“Mientras nos inclinamos a ver la pronunciación ‘Yahweh’ como la forma más correcta, nosotros hemos retenido la forma ‘Jehová’ porque es más familiar a las personas desde el siglo XIV. Además preserva igualmente con otras formas, las cuatro letras de el tetragrámaton JHVH.”

(Jeremías 8:8) “¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley del Señor nos apoya, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?”

 

 

Gustavomoreira-@hotmail.com

Gustavo Moreira
—- San Luis República Argentina —- blog: http://oigan.fullblog.com.ar/ —-

El Blog que destruye las mentiras de las religiones sin atacar a las personas, solo a las doctrinas de los líderes mentirosos que usan a Dios para provechos de sus corporaciones religiosas y personales. Por favor no confunda adoración a Dios con religión.

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de danieldocecuatro

3 comentarios el “¿Cual es el nombre de Dios?

  1. El poder creador: “el Hacedor del cielo y de la tierra”
    ¿SE HA acercado alguna vez a una lumbre en una noche fría? Quizás extendió las manos a la distancia precisa para disfrutar del calor de las llamas. Si se aproximó demasiado, la temperatura le resultó insoportable, pero si se quedó muy lejos, el frío aire nocturno lo dejó helado.
    2 Existe un “fuego” que nos calienta de día: el Sol, situado a 150 millones de kilómetros de nosotros. ¡Qué potente tiene que ser para que nos llegue su calor desde tan lejos! No obstante, la Tierra gira en torno a este colosal horno termonuclear a la distancia adecuada. Si se aproximara más, se evaporarían las aguas, y si se alejara, se congelarían. Tanto un extremo como el otro borrarían la vida del planeta. En efecto, la luz solar resulta esencial para los seres vivos y es limpia, eficiente y muy agradable (Eclesiastés 11:7).
    3 Sin embargo, aunque su vida depende de él, la mayoría de las personas dan por sentado el Sol y por ello pierden de vista las lecciones que nos enseña. La Biblia dice lo siguiente de Jehová: “Preparaste la lumbrera, [...] el sol” (Salmo 74:16). En efecto, este astro honra a Jehová, “el Hacedor del cielo y de la tierra” (Salmo 19:1; 146:6). Pero no es más que uno de los incontables cuerpos celestes que nos revelan el inmenso poder creador de Dios. Examinemos algunos con más detalle y luego dirijamos nuestra atención a la Tierra y la vida que alberga.
    “Levanten los ojos a lo alto y vean”
    4 Como es sabido, el Sol es una estrella. Parece mayor que las que vemos de noche porque, comparado con ellas, está cerca de nosotros. ¿Cuánta potencia tiene? En su núcleo registra temperaturas de unos 15.000.000 °C. Si sacáramos de allí un fragmento del tamaño de la cabeza de un alfiler y lo trajéramos a la Tierra, tendríamos que alejarnos de él 140 kilómetros para no recibir daños. En efecto, el Sol emite cada segundo una energía equivalente a la explosión de centenares de millones de bombas atómicas.
    5 Este cuerpo estelar es enorme: un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra. ¿Es una estrella excepcionalmente grande? No; de hecho, los astrónomos la denominan enana amarilla. Cuando el apóstol Pablo escribió que “estrella difiere de estrella en gloria”, no tenía forma de saber lo acertadas que eran aquellas palabras divinamente inspiradas (1 Corintios 15:41). Por citar un caso: existe una tan colosal que si la colocáramos donde se encuentra el Sol, la Tierra quedaría en su interior. Si hiciéramos lo mismo con otro de tales gigantes, abarcaría Saturno, planeta que está tan lejos del nuestro, que una nave espacial tardó cuatro años en llegar allí a pesar de desplazarse cuarenta veces más rápido que una bala disparada desde una pistola potente.
    6 Pero más impresionante que el tamaño de las estrellas es su cantidad. La Biblia indica que son casi innumerables, tan difíciles de contar como “la arena del mar” (Jeremías 33:22). Esta afirmación implica que existen muchas más de las que vemos a simple vista. A fin de cuentas, si un escritor bíblico, como Jeremías, hubiese tratado de contarlas de noche, no habría pasado de unos tres millares, pues esas son las que alcanza a ver el ojo humano en el cielo despejado. Dicha cifra sería comparable al número de granos de un puñado de arena. Pero lo cierto es que hay una cantidad abrumadora, como la arena del mar. ¿Quién sería capaz de calcularla?
    7 Isaías 40:26 da la respuesta: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre”. Y Salmo 147:4 dice: “Está contando el número de las estrellas”. ¿Cuántas son? No es fácil contestar esta pregunta. Según ciertos astrónomos, solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, hay más de cien mil millones. Pero existen muchas más galaxias, que con frecuencia contienen cantidades aún mayores. ¿Cuántas galaxias hay? Los cálculos de los astrónomos oscilan entre cincuenta mil millones y ciento veinticinco mil millones. Así pues, el hombre ni siquiera puede determinar su cifra exacta, y mucho menos cuántos miles de millones de estrellas albergan. Jehová, en cambio, sí lo sabe y, lo que es más, da nombre a cada una de ellas.
    8 Nuestro temor reverencial crece aún más al reflexionar sobre las dimensiones de las galaxias. Por ejemplo, se calcula que la Vía Láctea mide en sentido transversal 100.000 años luz, lo que quiere decir que un haz de luz (que viaja vertiginosamente, a 300.000 kilómetros por segundo) tardaría cien mil años en atravesarla de punta a punta. Y hay galaxias muchísimo mayores. Las Escrituras señalan que Jehová ‘extiende’ los vastos cielos como si fueran simple tela (Salmo 104:2). Él también regula los movimientos de tales creaciones: desde la más ínfima partícula de polvo interestelar a la más grandiosa galaxia, todo se mueve conforme a leyes físicas formuladas y aplicadas por Dios (Job 38:31-33). De ahí que los científicos hayan comparado sus precisos movimientos a la compleja coreografía de un ballet. Pensemos ahora en su Hacedor. ¿No sentimos una gran admiración por el Dios que posee tan inmenso poder creador?
    “El Hacedor de la tierra por su poder”
    9 El poder creador de Jehová resulta manifiesto en nuestro hogar, la Tierra, que fue colocada con sumo cuidado en el vasto universo. Algunos científicos creen que muchas galaxias serían inhóspitas para un planeta con vida como el nuestro. Es patente que buena parte de la Vía Láctea no está preparada para albergar seres vivos. El centro registra altos niveles de radiación y se halla abarrotado de estrellas, que muchas veces casi chocan al entrecruzarse. Por otro lado, los bordes carecen de muchos elementos esenciales para la vida. El sistema solar ocupa una ubicación ideal, a salvo de estas circunstancias extremas.
    10 La Tierra cuenta con un protector lejano, pero descomunal: Júpiter. Este planeta es más de mil veces mayor que el nuestro y ejerce una potentísima fuerza gravitatoria. ¿Con qué resultado? Absorbe o desvía los objetos que surcan el espacio a alta velocidad. Los científicos creen que, de no ser por él, recibiríamos una lluvia de gigantescos proyectiles cuya intensidad sería diez mil veces mayor que la actual. Más cerca de nuestro hogar contamos con un satélite fuera de lo común: la Luna. Además de ser un hermoso “punto de luz”, mantiene constante la inclinación de nuestro planeta, la cual explica la existencia de estaciones estables y predecibles, así como muy propicias para la vida.
    11 Todos los detalles del diseño de la Tierra dan testimonio del poder creador de Jehová. Así, cuenta con un escudo protector: la atmósfera. El Sol emite tanto rayos beneficiosos como de carácter letal. Pues bien, cuando estos últimos inciden en las regiones superiores de la atmósfera, el oxígeno se convierte en ozono y se forma una capa que absorbe la mayoría de esta radiación. En efecto, el planeta está resguardado por una cubierta.
    12 Este no es más que un aspecto de la atmósfera, compleja mezcla de gases que resulta idónea para las criaturas que viven en la corteza terrestre o cerca de ella. Otra maravilla atmosférica es el ciclo del agua. Cada año, el sol evapora de nuestros mares y océanos más de 400.000 kilómetros cúbicos de agua, que se eleva formando nubes, las cuales circulan por todo el planeta gracias a los vientos. El agua, que ya se encuentra filtrada y depurada, cae como lluvia, nieve y hielo, y de este modo reabastece los depósitos del preciado líquido. Es tal como dice Eclesiastés 1:7: “Todos los torrentes invernales salen al mar; no obstante, el mar mismo no está lleno. Al lugar para donde salen los torrentes invernales, allí regresan para poder salir”. Solo Jehová pudo haber puesto en marcha semejante ciclo.
    13 Dondequiera que hay vida vemos muestras innegables del poder creador de Jehová: desde las enormes secuoyas de más de treinta pisos de alto hasta las plantas microscópicas que llenan el mar y nos brindan gran parte del oxígeno que respiramos. Incluso el terreno rebosa de vida: lombrices, hongos y microbios, cuya compleja cooperación facilita el crecimiento de las plantas. Con todo acierto dice la Biblia que el suelo tiene poder (Génesis 4:12).
    14 Sin duda, Jehová es “El Hacedor de la tierra por su poder” (Jeremías 10:12). Este atributo resulta evidente aun en sus creaciones más diminutas. Para hacernos una idea: si pusiéramos lado a lado un millón de átomos, no alcanzarían el grosor de un cabello. Y aunque ampliáramos un átomo al tamaño de un edificio de catorce pisos, el núcleo sería tan pequeño como un grano de sal situado en el séptimo piso. Sin embargo, en este ínfimo núcleo radica la imponente energía que desatan las explosiones atómicas.
    “Toda cosa que respira”
    15 La abundancia de vida animal constituye otra prueba elocuente del poder creador de Jehová. El Salmo 148 enumera muchas cosas que lo alaban, entre las que el versículo 10 incluye “animales salvajes y animales domésticos todos”. A fin de mostrar la razón por la que el ser humano debe temerle, en cierta ocasión Dios le habló a Job de criaturas tales como el león, la cebra, el toro salvaje, Behemot (el hipopótamo) y Leviatán (al parecer, el cocodrilo). ¿Cuál era la lección? Si el hombre siente temor ante estas criaturas fuertes, temibles e indomables, ¿cómo debería sentirse ante el Hacedor de tales obras? (Job, capítulos 38-41.)
    16 Salmo 148:10 también habla de “pájaros alados”. Pensemos tan solo en cuántas variedades existen. Jehová le mencionó a Job el avestruz, que “se ríe del caballo y de su jinete”. En efecto, aunque no vuela, esta ave de dos metros y medio de altura corre a una velocidad de hasta 65 kilómetros por hora y llega a abarcar cuatro metros y medio en una sola zancada (Job 39:13, 18). El albatros, por su parte, pasa la mayor parte del tiempo sobrevolando el océano, gracias a sus alas de tres metros de envergadura. Este extraordinario planeador se desplaza durante horas por el aire sin dar un solo aleteo. Muy diferente es el colibrí abeja, el pájaro más pequeño del planeta, que con tan solo cinco centímetros de longitud llega a batir las alas ochenta veces por segundo. Además, los colibríes en general no solo relucen como pequeñas gemas aladas, sino que son capaces de quedarse suspendidos en el aire, como un helicóptero, e incluso volar hacia atrás.
    17 Salmo 148:7 dice que hasta los “monstruos marinos” alaban a Jehová. Pensemos en el que mucha gente considera el animal más grande que haya vivido en el planeta: la ballena azul. Este “monstruo” de las profundidades llega a superar los 30 metros de longitud y alcanza a pesar tanto como treinta elefantes adultos juntos. De hecho, la lengua tiene el peso de uno de estos paquidermos. El corazón, del tamaño de un automóvil pequeño, mantiene un ritmo de solo nueve latidos por minuto, frente a los 1.200 del corazón del colibrí. Uno de los vasos sanguíneos de este cetáceo es tan grande que un niño podría gatear por su interior. En nuestro caso, el corazón seguramente nos impulsa a hacernos eco de la exhortación que cierra el libro de los Salmos: “Toda cosa que respira… alabe a Jah” (Salmo 150:6).
    Lecciones que aprendemos del poder creador de Jehová
    18 ¿Qué nos enseña el uso que da Jehová a su poder creador? La diversidad que manifiesta la naturaleza nos llena de asombro. Un salmista exclamó: “¡Cuántas son tus obras, oh Jehová! [...] La tierra está llena de tus producciones” (Salmo 104:24). ¡Qué gran verdad! La biología ha catalogado más de un millón de especies que pueblan el mundo, aunque hay opiniones de que pudieran ser diez millones, treinta millones o incluso más. A diferencia del hombre, cuya capacidad artística e imaginativa sufre bloqueos temporales, Jehová posee una creatividad —la facultad de inventar y crear cosas nuevas muy diversas— claramente inagotable.
    19 Al examinar qué uso le da Jehová a su poder creador, aprendemos una lección sobre su soberanía. La designación “Creador” lo distingue de cuanto existe en el universo, todo lo cual es “creación” suya. Ni siquiera el Hijo unigénito de Jehová, quien actuó como “obrero maestro” durante la creación, recibe nunca en las Escrituras el título de Creador o Cocreador (Proverbios 8:30; Mateo 19:4). Más bien, es “el primogénito de toda la creación” (Colosenses 1:15). La posición que ocupa Jehová como Creador le otorga el derecho intrínseco a ejercer en exclusiva su poder soberano en todo el universo (Romanos 1:20; Revelación [Apocalipsis] 4:11).
    20 ¿Ha dejado Jehová de ejercer su poder creador? Pues bien, la Biblia señala que cuando terminó sus labores del sexto día de la creación, “procedió a descansar en el día séptimo de toda su obra que había hecho” (Génesis 2:2). El apóstol Pablo indicó que el séptimo “día” se extiende a lo largo de milenios, pues aún se hallaba en curso en sus tiempos (Hebreos 4:3-6). Pero ¿implica el verbo “descansar” que Jehová dejara por completo de realizar labor alguna? No, pues él no deja nunca de trabajar (Salmo 92:4; Juan 5:17). Por tanto, el citado descanso debe referirse al cese de las labores de creación material que tenían lugar en la Tierra. Sin embargo, ha continuado sin interrupción la obra divina de cumplir Sus propósitos, lo que incluye inspirar las Santas Escrituras e incluso producir “una nueva creación”, como veremos en el capítulo 19 (2 Corintios 5:17).
    21 Cuando termine su día de descanso, Jehová tendrá razón para señalar que todo lo que ha realizado en la Tierra es “muy bueno”, tal como hizo al final de los seis días creativos (Génesis 1:31). Queda por ver el uso que decida dar después a su infinito poder creador, que en cualquier caso estamos seguros de que nos seguirá fascinando. La creación continuará enseñándonos lecciones sobre Jehová por toda la eternidad (Eclesiastés 3:11). Y cuanto más aprendamos acerca de nuestro Gran Creador, tanto mayor será el temor reverencial que le tendremos y tanto más cerca nos sentiremos de él.
    [Notas]
    Para asimilar mejor tan astronómica distancia, pensemos en que, a una velocidad de 160 kilómetros por hora y sin detenerse las veinticuatro horas del día, un automóvil tardaría en recorrerla más de cien años.
    Hay quienes creen que en tiempos bíblicos existían telescopios rudimentarios, pues, según ellos, ¿de qué otro modo habrían sabido que el número de estrellas nos resulta incalculable? Tales teorías infundadas no tienen para nada en cuenta a Jehová, el Autor de la Biblia (2 Timoteo 3:16).
    Pensemos en cuánto tiempo tardaría una persona en contar solo 100.000 millones de estrellas: a un ritmo de una por segundo, las veinticuatro horas del día, le tomaría tres mil ciento setenta y un años.

  2. yo ice mi propia investigación y les recomiendo esto WIKIPEDIA busquen Joseph Bryant Rotherham ya que Gustavomoreira lo menciona como prueba de sus argumentos yo encontré todo lo contrario a lo que el dice el mismo Rotherham ase mención del nombre divino como Jehova traducido al español y no ase ningún mal comentario acerca del nombre se-gire investigando haber donde esta la mentira de satanás también encontré el diccionario Strong esto fue lo que encontre y a un lado tambien encontre que dice modulo de los tetijos de Jehova esto es lo que vi
    NOTA: Debido a algunos cambios en el sistema de numeración, cuando el trabajo original del Dr. Strong se estaba llevando a cabo, no se citan palabras griegas para los números G2717 ó G3203-G3302. Estos números fueron dejados fuera por completo. Esto no causa ningún problema en el sistema numérico de Strong. No se dejó fuera ninguna palabra griega. En razón a que muchas otras obras de referencia usan este sistema numérico, no se lo ha corregido. Si se lo corrigiera, causaría gran confusión.
    Strong_Esp – Diccionario Strong en español (CORREGIDO)
    Sección: Diccionarios, Herramientas para estudio de idiomas bíblicos, Herramientas Strong +TNMx – Traduccion del Nuevo Mundo con Notas (ACTUALIZADO)
    Sección: Biblias, Módulos Testigos de Jehová

    La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (NM o TNM) es una edición de la Biblia publicada por la Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc. y la International Bible Students Association of Brooklyn, New York, dos entidades que pertenecen a los testigos de Jehová.

    Existen versiones completas en una cincuentena de idiomas, además de otras que comprenden sólo el texto griego del Nuevo Testamento y una edición interlinear del griego al inglés.

    Prologo de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con Referencias) Edición 1987:

    “Es una gran responsabilidad traducir las Santas Escrituras de sus lenguas originales —el hebreo, el arameo y el griego— al habla moderna. Traducir las Santas Escrituras quiere decir verter a otro idioma los pensamientos y dichos de Jehová Dios, el Autor celestial de esta biblioteca sagrada de sesenta y seis libros que hombres santos de la antigüedad pusieron, por inspiración, en forma escrita para provecho de nosotros los que vivimos hoy.

    Ciertamente esta tarea impresiona por su seriedad. Los traductores de esta obra, que temen y aman al Autor Divino de las Santas Escrituras, sienten hacia Él la responsabilidad especial de transmitir Sus pensamientos y declaraciones con la mayor exactitud posible. También se sienten responsables ante los lectores anhelantes de conocimiento que dependen de una traducción de la Palabra inspirada del Dios Altísimo para su salvación eterna.

    Imbuidos del sentido de tan solemne responsabilidad, en el transcurso de muchos años este comité de hombres dedicados ha producido en inglés la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Al principio, entre 1950 y 1960, la obra entera se presentó en seis tomos. Desde el comienzo fue el deseo de los traductores unificar todos los tomos en un solo libro, dado que las Santas Escrituras son en realidad un solo libro de un Solo Autor. Aunque los tomos originales contenían referencias marginales y notas a pie de página, la edición revisada que vio la luz pública en 1961, en forma de un solo volumen, no contuvo notas ni referencias marginales. En 1970 se presentó una segunda revisión, y en 1971 la tercera revisión, con notas a pie de página. En 1969 el comité presentó una traducción interlineal, The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures, que bajo cada línea del texto griego revisado por Westcott y Hort (reimpresión de 1948) interpola una traducción literal, palabra por palabra, al inglés. Durante los pasados 36 años la Traducción del Nuevo Mundo ha sido traducida en parte o por entero a otros diez idiomas, y cuenta con una impresión y distribución total que sobrepasa los 48.000.000 de ejemplares.

    Esta nueva edición no es simplemente una refinación del texto traducido que supere las revisiones anteriores; incluye una completa actualización y revisión del aparato de notas y de las referencias (remisiones) marginales que originalmente se presentaron en inglés, entre 1950 y 1960.

    Para información sobre las características de esta edición revisada y cómo puede ayudar a sus usuarios, remitimos al lector a la Introducción. Hemos presentado la revisión de 1984 en inglés a la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania para su impresión, traducción a otros idiomas principales y distribución. La hacemos así asequible, con un profundo sentido de gratitud al Autor Divino de las Santas Escrituras, que nos ha favorecido con tal privilegio, y en cuyo espíritu hemos confiado al realizar esta revisión. Esperamos que Él bendiga a los que usen esta traducción para progresar en sentido espiritual.”

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